Fitch eleva pronóstico de crecimiento del país a 2.3% en 2017 y 2.4% para 2018

Considerando solamente el arrastre estadístico del segundo trimestre del 2017, el crecimiento del PIB sería de 2.2% en este año, mientras que la inversión en reconstrucción derivada de los dos terremotos ocurridos en septiembre representa riesgos al alza”, sostuvo.

También revisó al alza sus pronósticos de inflación a 6.4% para fines de 2017.
Escrito por: Redacción Oct. 11, 2017, 6:51 a.m. Economía

Fitch Ratings elevó su proyección de crecimiento económico para México a 2.3% para 2017 desde 2.0% que estimó en junio pasado y a 2.4% para 2018 frente al 2.2% pronosticado en el mes referido.

“Considerando solamente el arrastre estadístico del segundo trimestre del 2017, el crecimiento del PIB sería de 2.2% en este año, mientras que la inversión en reconstrucción derivada de los dos terremotos ocurridos en septiembre representa riesgos al alza”, sostuvo.

La agencia calificadora refirió que la actividad económica de México mantuvo una resistencia relativa en el segundo trimestre del año cuando el crecimiento real interanual del PIB se desaceleró a 1.8% desde 2.8% en el primer tercio del año.

“El motor principal del crecimiento fue el consumo privado apoyado por una tasa reducida de desempleo y una confianza alta de los consumidores. Esto se reflejó por el lado de la oferta con un crecimiento intensivo de empleos en el sector de servicios”, indicó.

Fitch destacó que el obstáculo principal fue la inversión bruta fija ya que la inversión pública se contrajo a una tasa interanual de 11% al segundo trimestre del año.

Respecto de la inflación, la agencia revisó al alza sus pronósticos a 6.4% para fines de 2017.

El aumento en la inflación refleja los efectos persistentes de la depreciación de la moneda, los aumentos en los precios de la gasolina a principios de año y el incremento, administrado recientemente, a los precios de los productos agrícolas, explicó.

Fitch estima que la inflación regrese a su rango objetivo en 2018 ya que pasen los efectos del alza en el precio de la gasolina de 2016. Un consumo privado más débil, así como una política fiscal y monetaria restrictiva también podrían contener las presiones que se ejerza por el lado de la demanda.

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