Indicador IMEF confirma estancamiento económico en tercer trimestre del año

El Instituto Mexicano de Finanzas (IMEF) dijo en su reporte que la baja a 47.4 puntos del Indicador IMEF Manufacturero revela que la economía aún no da signos de recuperación

Actividad manufacturera se ubica en contracción por cuarto mes consecutivo
Escrito por: Claudia Angélica Rodríguezg Sep. 2, 2019, 6:52 p.m. Economía

En la economía mexicana “persiste estancamiento”, calificó el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), al interpretar sus mediciones anticipadas de indicadores clave de la producción de manufacturas, consumo y los servicios.
El Indicador IMEF Manufacturero registró en agosto una caída de 1.5 puntos y se ubicó en 47.4 unidades en su serie desestacionalizada, con lo que dicho indicador se mantuvo en zona de contracción por cuatro meses consecutivos.
Cabe señalar que un nivel inferior a 50 puntos representa la contracción de la actividad, porlo que en esta ocasión reafirmó el estancamiento que presenta la actividad económica en el país.
Por su parte, el Indicador IMEF No Manufacturero aumentó en agosto 0.7 puntos para quedar en 47.7 unidades, con lo que se ubicó por cuarto mes en zona de contracción.
En su reporte el Instituto Mexicano de Finanzas indica señaló que las “cifras de Indicador IMEF durante agosto sugieren que ha persistido la debilidad económica al segundo mes del tercer trimestre del año. Así, la información proveniente de la encuesta del indicador IMEF a agosto, usada en combinación con otros indicadores económicos disponibles a la fecha, sugiere que la economía nacional continúa en una fase de estancamiento.
En cuanto a la economía en Estados Unidos destacó el que muestra indicios de desaceleración y el que la inflación permanece por debajo del objetivo de la Reserva Federal, lo que afecta el desempeño en México.
Subrayó que en particular la producción industrial, y dentro de ella la manufacturera, mostró un debilitamiento durante la primera mitad del año mientras que los indicadores más oportunos de la actividad económica apuntan a que la debilidad continuará, tanto en el sector manufacturero como en el no manufacturero.
A pesar de ello, según el IMEF, los indicadores en EU sugieren que el mercado laboral sigue funcionando a plena capacidad y que el consumo privado no se ha desacelerado, aunque la confianza del consumidor ya muestra signos de agotamiento, fenómeno que puede atribuirse a la incertidumbre ante las políticas comercial del gobierno del presidente Donald Trump y de la monetaria por parte de la Reserva Federal.
En cuanto a la economía nacional, las cifras más completas del PIB correspondientes al segundo trimestre del año confirmaron la fase de estancamiento por la que atraviesa con un PIB que no creció nada, la inversión pública que ha sido un lastre para el crecimiento desde hace ya varios años y la privada se le sumó un poco después. Sin embargo, recientemente la caída de esta última se ha acentuado, destacando la contracción de la industria de la construcción, en tanto que  el consumo privado parece haber llegado a un pico y comenzado a contraerse.
Las exportaciones no petroleras, y en particular las manufactureras, continúan siendo un impulso para el crecimiento, pero no han sido suficientes para reactivar a la economía, que durante el primer semestre también sufrió el subejercicio del gasto público.
El IMEF dijo que la debilidad de la economía mexicana se reflejó en la cuenta corriente durante el primer semestre del año al registrar de manera excepcional un superávit, inducido en buena medida por la caída de las importaciones de bienes de capital.
 
 
 

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