Con caída continua del IGAE por 13 meses, se destruyeron ya 14 años de crecimiento económico: Banco Base

En su análisis con respecto al derrumbe del 21.65% del IGAE en mayo, la institución financiera señaló que la debilidad económica del país ya se observaba incluso antes de la crisis por el COVID-19, de ahí que la caída anual en los primeros 5 meses del año alcance un 9.5%.

Banco Base estima que la caída anual del segundo trimestre será del 50% y para todo 2010 de 9.5%, aunque no descarta una revisión a la baja
Escrito por: Claudia Angélica Rodríguez Julio 24, 2020, 2:31 p.m. Economía

Aunque la caída de 21.65% del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) a tasa anual en mayo, significa el mayor descalabro de este registro, con ello suma 13 meses en terreno negativo, lo que evidencia que México ya mostraba un estancamiento económico antes del COVID-19, así lo destaca en su análisis Banco Base.
En el mismo la institución señala que el IGAE se ubicó en 88.41 puntos, el mismo nivel de enero del 2016, así que básicamente se destruyeron ya “14 años de crecimiento económico”.
Hace ver además que con la debilidad observada en los meses previos a la pandemia, la actividad económica mostró una tasa anual promedio de caída de 9.29% en los primeros 5 meses de este año.
Banco Base indica que al interior de los tres componentes de la economía, las actividades primarias fueron las únicas que mostraron un avance mensual de 1.56% y de 2.49% en términos anuales, debido básicamente a la “la naturaleza del sector, el crecimiento tiende a ser inestable, pero ha sido el menos afectado por la pandemia por tratarse de una actividad esencial”.
En cambio, detalla en su reporte, las actividades secundarias retrocedieron 1.85% mensual y 29.69% anual, arrastradas por las caídas mensuales en sus 4 rubros, en los que se destacan las bajas en la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica de 10.15% y la minería con 2.99%. Mientras que la construcción y las actividades manufactureras retrocedieron a tasas más moderadas de 1.34% y 0.32%, respectivamente, debido a que durante abril ambos sectores mostraron una severa contracción de 32.75% (construcción) y 30.59% (manufactura).
Asimismo, Base subraya en su análisis, que las caídas de menor profundidad también están relacionadas con la reanudación de operaciones a mediados de mayo, al ser consideradas como esenciales el sector construcción y la industria automotriz, aunque bajo estrictos protocolos sanitarios, los cuales los obligan a operar por debajo de su capacidad, y explicó que “ambas actividades (construcción y manufactura) son de gran relevancia para la economía, ya que representan el 6.6% y 16.0% del PIB”.
Detalla además que los indicadores adelantados como el índice manufacturero del IMEF, revelan que el sector presentará un avance mensual en junio, ya que el indicador se ubicó en 42.75 puntos (+5.63 puntos relativo a mayo). De igual forma, en junio la industria automotriz reportó un incremento en su producción de 22,199 en mayo a 238,946 unidades.
En cuanto al sector servicios dice que éste mostró una dinámica similar al contraerse 3.19% vs abril y 3.19% a tasa anual, con caídas en 7 de sus 9 componentes, y con el retroceso más significativo en el comercio al por mayor con menos 16.18%, en tanto que también anualmente el sector servicios se contrajo 19.05%.
Hizo ver también que aún ahora dicho sector continúa afectado por el cierre parcial o total de servicios no esenciales como bares, gimnasios y otros centros de esparcimiento y entretenimiento. 
Banco Base considera que “en línea con lo que se ha observado con datos adelantados y en otros países, la actividad económica tocó fondo en abril y mayo, meses que se obligó al confinamiento, ocasionando caídas históricas en la gran mayoría de los sectores. Hacia adelante, se prevé una lenta recuperación, por las restricciones de movilidad, con el riesgo de endurecerse nuevamente debido a que continúa el aumento en el número de casos".
Por ello estima una caída del PIB del segundo trimestre de 16.6% trimestral (50% anualizada) y 18.3% anual, de acuerdo a cifras ajustadas por estacionalidad, en tanto que para el año prevé una caída del promedio del PIB de 9.5%.
Finalmente la firma hace ver que si la baja del PIB del segundo trimestre es más profunda a lo previsto, el pronóstico del año se revisaría a la baja, lo que además consideró muy probable por el aumento en el número de casos del COVID-19, las restricciones de movilidad, la cautela entre los agentes económicos y la ausencia de política fiscal expansiva.

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